|
Disfrutar el verano
Estos tiempos son propicios para pasear y hacer deporte al aire libre, pero para ello hay que tomar ciertos recaudos para que las olas de calor sean más llevaderas y menos problemáticas a nuestro cuerpo. Para ello brindaremos una serie de medidas preventivas dadas por profesionales de la salud, que se deben tomar para disfrutar de las actividades.
Es importante tomar líquidos en abundancia para enfriar y reponer los líquidos corporales que se pierden por el calor y se recomiendo no ingerir bebidas alcohólicas, con cafeína o que contienen grandes cantidades de azúcar. Por día se necesita ingerir entre un litro y medio y dos de agua u otros líquidos como jugos en especial naturales, además de consumir mucha fruta de esta manera se evitará la deshidratación.
Los niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas enfermas son más susceptibles a los efectos del sol y el calor. Los ancianos tienen menos sensación de sed y por eso corren un mayor riesgo de deshidratación.
Una buena hidratación también debe ser acompañada de una alimentación saludable, se deben elegir alimentos frescos, en buen estado, e ingerir preparaciones mayormente ligeras y balanceadas como ser verduras, frutas, pescado y ensaladas.
Cuando se va a la playa recuerde llevar sombrilla o si está de paseo llevar sombreros de ala ancha y lentes de sol. Hay que tener en cuenta que el agua, el hormigón y la arena reflejan el 85% de los rayos ultravioletas (UV). También es un error creer que durante los días nublados se recibe menor intensidad de UV; el 80% de estos rayos penetran las nubes. Una prenda de algodón blanca tiene un factor de protección solar (FPS) de 12 mientras que un tejido teñido de negro posee un FPS de 32. Esto demuestra el carácter erróneo de la creencia popular que afirma que los tejidos blancos son más fotoprotectores que los oscuros. Actualmente, se recomienda proteger los ojos con gafas que bloqueen el 99% de los UV-A y UV-B para evitar la aparición de cataratas.
En todo momento que se está expuesto al sol se deberá usar protector solar. En los niños menores de seis meses se deberá evitar la exposición solar directa y el uso de fotoprotectores. En los que son mayores de seis meses será necesario aplicar todas las medidas preventivas.
Las estrategias de fotoprotección de acuerdo con las guías nacionales e internacionales incluyen lo siguiente:
• Evitar la exposición solar especialmente entre las 11 y las 16 horas.
• Uso de fotoprotectores; aunque la piel esté bronceada, deberá protegerse del sol porque puede quemarse.
• Los fotoprotectores deberán tener un FPS mayor o igual a 25, de amplio espectro (deben cubrir la radiación UV-A y UV-B), con texturas de buena cosmeticidad y resistentes al agua y al frotamiento.
• La protección necesitará ser aplicada entre 15 y 30 minutos antes de la exposición solar para mejorar la permanencia en la piel, reaplicar en zonas fotoexpuestas 15 a 30 minutos después de comenzada la exposición solar y posteriormente cada dos horas y/o al bañarse, frotarse con la toalla o sudar excesivamente. Antes de usar un fotoprotector conviene agitarlo bien para mezclar las partículas y aplicar suficiente producto en todas las zonas expuestas al sol (incluidos los pabellones auriculares, hombros y cara posterior de rodillas y piernas). Hay que tener cuidado con la aplicación cerca de los ojos, ya que puede provocar escozor.
Para disfrutar del verano sanamente debemos prestarle atención a las medidas preventivas y aplicarlas en familia.
Fuente: Emergencia Móvil - Suat
|